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NALGADAS ¿TE PORTASTE MAL?











Cuando nos liberamos de prejuicios y tabúes es cuando nos descubrimos verdaderamente, y descubrimos nuestros gustos, deseos, lo que nos excita, nuestras fantasías animándonos a compartirlas y concretarlas.

Muchos son los que disfrutan de chirlos, nalgueadas, azotes a la hora del sexo, incluir diferentes disciplinas en nuestra sexualidad puede ayudarnos a romper con la rutina y disfrutar de diferentes experiencias.

Cuando hablamos de chirlos, nalgueadas o azotes lo comprendemos como una practica consensuada dentro de la pareja, es decir donde los dos están de acuerdo y disfrutan, la intensidad de las nalgueadas dependerá de gustos.

La disciplina cuyo eje principal es en dar o recibir azotes se denomina spanking, en ella pueden intervenir numerosas fantasías, normalmente puestas en escena como juegos de rol, en esta posibilidad el spanker, quien da los azotes, toma el papel de tutor, jefe etc., mientras por otro lado la spankee que es quien recibe los azotes, asume el rol de niña traviesa y malcriada, buscando provocar al spanker para luego tratar de huir de el.

Como todo juego de poder, la libido corre abundantemente a la hora que el spanker reacciona y el juego desencadena en una serie de azotes sobre la spankee.

Vale aclarar que se trata de un juego de adultos con consenso previo.

Uno de los elementos mas comunes que se utilizan es la mano, única por su calidez y tiene esa dualidad que puede acariciar por momentos y en otros dar fuertes nalgadas.

Puede ser que nos gusto y disfrutamos de esas nalgadas dadas con la mano y para la próxima queremos apostar a algo mas, entonces nos encontramos con diferentes elementos para spanking, látigos, fustas, paletas.

Lo siguiente nos ayudara para poder elegir el elemento adecuado para nosotros.
Tengamos en cuenta:

Cuando mas grande y ancho el instrumento, menos duele.
Cuando menos grande y ancho es el instrumento más duele.


Esto se debe a que al ser más grande el instrumento, la fuerza que hacemos al azotar se reparte uniformemente por la superficie, al ser esta ancha el impacto es menor.

La idea no es dañar, sino disfrutar, en un marco sano, seguro y consensuado, permitiéndonos experimentar nuevas sensaciones.